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miércoles, 20 de febrero de 2013

martes, 28 de agosto de 2012

Época de cambios


En unos días comienza Septiembre…

Para mi, el comienzo de año siempre ha sido en esta fecha. Los mayores vuelven al trabajo, los peques al cole, es época de cambios.

Para nosotros, cambiar el chip de vacaciones a trabajo debería tener un pequeño recorrido de adaptación porque de la misma manera que, cuando uno cambia de hemisferio, se siente el "jet lag" durante un par de días, cuando pasas de vacaciones a trabajo debería haber un período de "jet diosmio-work” que no perteneciese ni a una cosa ni a otra.



En fin, se nota que estoy en los últimos días de… ¿verdad?

Luego están los peques, ¡éstos si que cambian!. Cambian de talla, de clase, de libros, a veces de cole porque pasan de la guarde al cole “de los mayores”.



Es, como decía, un cambio de muchas cosas…

Yo recuerdo con verdadera nostalgia estos días de cuando era pequeña: abrir por primera vez los libros del curso (libros que odiaría al final del mismo), forrarlos, poner el nombre en ellos y en los cuadernos con sus páginas vírgenes aún. Elegir el estuche que más se llevaba, evidentemente, todos los colores colocaditos y con el mismo largo, las gomas impolutas, etc.



Volver a ver a todas mis amigas, lo digo en femenino porque estábamos las niñas con las niñas y los niños con los niños (craso error, por cierto), contarnos nuestras aventuras vacacionales, tantas cosas.

Ahora lo miro desde el punto de vista de padres, es decir, con ojos de caja registradora: uniformes: tanto “clink” + libros: tanto “clink” + zapatos:… “clink clink clink”



Este año empieza distinto a los demás, ese "clink" nos cuesta el doble por lo que tenemos que cambiar doblemente el chip a la hora de hacer estos gastos.

He visto que hay sitios a los que llevas los libros del año anterior y te llevas los libros del curso, usados claro, incluso donde puedes comprar uniformes que han quedado pequeños a otros niños y ahorras un montón. Los uniformes les quedan pequeños enseguida y los dejan nuevos.

Es cosa de pensarlo y empezar a hacer este tipo de cosas porque este año más que nunca es “época de cambios”.

lunes, 16 de julio de 2012

Puede que sea eso…


La verdad es que hoy tenía otros temas más veraniegos en mente para el blog pero creo que nobleza obliga.

Esta semana hemos recibido noticias, nada halagüeñas por cierto, que nos han dejado a todos bastante tocados en el alma, la dignidad y, a partir de Septiembre, en el bolsillo.

No soy yo de meterme en política y aquí tampoco lo voy a hacer, simplemente voy a dejar volar mis pensamientos y mi parecer personal en lo que me pueden afectar, nos pueden afectar a todos, estas nuevas “normas”.

Si hasta ahora estábamos sin agujeros en el cinturón, creo que a partir de esta semana nos lo podemos quitar directamente porque más no nos lo podemos ajustar.

Y digo yo… si pienso así y me puedo considerar una privilegiada por tener trabajo ¿cómo pensarán los que están cobrando el paro y, mucho más, los que han dejado de cobrarlo hace tiempo y tienen a su cargo una familia con hijos pequeños, - en edad de merecer una serie de gastos imprescindibles -, y una hipoteca a su espalda. Tienen que estar fatal.

Evidentemente, no tengo la solución pero lo que sí tengo claro es que la forma de remediar algo no es meter el dedo en la llaga, no es hacer que paguen los más desfavorecidos, no es poner más zancadillas a los que quieren emprender un negocio que quizá dé trabajo a otros, no es…

Creo que nadie, a estas alturas, se niegue a arrimar el hombro para levantar este país que, por otra parte, es de todos. Y cuando digo todos meto también a los que más tienen, a los que les sobra, a los que no perderían si ayudaran, solamente ganarían un poco menos.

No entiendo que se castigue, a priori, a los que cobran el paro por lo que pudieran hacer y que se premie, a posteriori, a los que han evadido capital e impuestos, rebajando las multas por haberlo hecho ya. No me parece justo.

Dicen que este puede ser un pensamiento comunista, no, no me considero así. Creo que es un pensamiento de sentido común.

¿Que pasa? ¿Qué si nos lo hacen a los de abajo, económicamente hablando, no podemos castigar al gobierno y si se lo hacen a los de arriba, o poder económico, le pueden hacer pupa al gobierno?

Ah!! Pensándolo bien, puede que sea eso…

lunes, 14 de mayo de 2012

¿Es tan difícil?


Queridos tod@s:
Hoy, yo que suelo ser positiva y tirar hacia delante venga lo que venga, estoy “malamente”. Después de leer las noticias del Viernes y del fin de semana llego a la conclusión de que, o lo estamos haciendo muy mal o somos tontos. Tenemos el mundo boca abajo y para que decir éste, nuestro país.

El paro sube y sube, cada vez más familias están sin lo más básico incluido el techo bajo el que vivir, la educación cada vez se recorta más, de la sanidad  para que vamos a hablar, la inversión en investigación ¿existe?, nuestros chicos tienen que salir fuera para encontrar algún futuro. Y mientras, nuestra prima crece y crece. Y mientras, los créditos se los dan a los bancos.

Lo siento, no lo entiendo… ¿No sería más lógico ayudar a esas familias a que no se queden sin casa? ¿invertir en educación que es el futuro? ¿invertir en investigación que es futuro también? ¿tener una sanidad, saneada y nunca mejor dicho? ¿apoyar a pequeñas empresas para crear mayor empleo? ¿tener a nuestros mayores tranquilos con sus pensiones, ya que se lo han ganado?

Mañana, 15 de Mayo, hace un año que se produjo una inesperada revolución de protesta por todo lo que estaba sucediendo. Tuvo repercusión a nivel internacional pero no ha tenido consecuencias, nadie se ha dado por aludido. Este año vuelve a salir a la calle el movimiento de “indignados”, ¿pasará algo?.

¿Qué tenemos que hacer para que se nos escuche? Estamos en manos de algunos, que sean del color que sean, nos manejan, nos manipulan y nos tratan como mercancía.

Señores, nos conformamos con muy poco: Paz, un trabajo digno, un techo, sanidad pública y un futuro que ofrecerle a nuestros hijos. ¿Es tan difícil?